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domingo, 25 de diciembre de 2011

Christmas review

Mientras hago la digestión de los restos de comida de anoche que acabo de volver a ingerir con motivo de almuerzo, por qué no escribir una breve reseña de lo que fue esta navidad? Porque a nadie le interesa podría ser un motivo razonable pero

bitch please.



Así que acá va:


The morfi
La comida resultó altamente satisfactoria, se lleva el premio a la mejor ensalada la de remolacha, choclo y mayonesa. Sinceramente estupenda, una cosa de otro planeta. En el rubro carnes, el vitel tonné se vió opacado por la fuerte presencia de las pechuguitas de pollo con salsa de arco iris que hizo mi tía, que se lleva sobradamente el premio a la mejor carne fría, aunque el matambre supo dar batalla. Para los que se preguntan, acabo de inventar el nombre de la salsa. En cuanto al postre, supo participar una ensalada de fruta pero nada tuvo que hacer debido a que horas antes de ser servida se filtró el rumor de que en el freezer había helado y ya nadie quería esa mugrienta ensalada.

The fireworks
En casa no somos de comprar. Desde que ninguno de los primos nos vamos a dormir cuando empieza el horario de protección al menor que no compramos fuegos de artificio, así que este año no fue la excepción y nadie trajo ni un fosforito. Ni siquiera mi tío Raúl que siempre se pone con alguna pavada como para demostrarle al vecindario que no somos tan pobres como creen. Sin embargo, hace ya cuatro navidades que se volvió tradición el lanzamiento de globos aerostáticos, y cada navidad Rauli nos provee de una copiosa cantidad de globos para que toda la familia sienta la adrenalina de poner un satélite en órbita. Es un evento que nos atrae a todos por igual. Lógicamente a muchos les importa tres pitos cuán lejos llegue el dispositivo, en cambio esperan apasionadamente que se prenda fuego algo que no se supone que tenga que prenderse fuego. Y normalmente así es, la navidad pasada de los tres que largamos, uno se fue a la pileta de un vecino, otro se metió en un balcón y solamente uno vivió para subir siete metros hasta alcanzar una ráfaga de viento que lo hizo dar tres mortales para luego caer en picada en un descenso poco controlado y altamente pirotécnico. Pero esta navidad ocurrió un evento realmente asombroso. He aquí el video.









The fiesta
No se como manejan ustedes el asunto de las fiestas navideñas. Pero hace tres navidades que opté por no hacer planes porque nunca puedo cumplirlos. Si es ir a una fiesta, nunca entro. Siempre termino haciendo puerta como un gil pensando que se me va el pedo y que me viene el sueño, y sinceramente acá en la redacción estamos cansados de esa farsa. Así que nos quedamos con los primos jugando juegos de mesa. El juego por excelencia fue el Palabras Prohibidas, en el cual mi primo Guido demostró tener especiales habilidades para describir cosas. Por otra parte, mi prima Reni resultó ser ultra vigilante a la hora de controlar que nadie haga trampa. Igual todos hicimos un montón de trampa. A pesar de eso, perdí como un miserable. Siempre pierdo en los juegos de mesa. Soy una persona ludicamente torpe, qué se le va a hacer.

Espero hayan tenido una linda navidad. Y si no la tuvieron no se preocupen que igual la papa es año nuevo. Saludos, terrícolas!

miércoles, 15 de septiembre de 2010

En Barcelona se coge.

Como ustedes sabrán, Barcelona es una ciudad con una arquitectura extraordinaria y un desarrollo urbanístico con el que Buenos Aires solamente puede soñar y masturbarse pensando en él. Esta metrópolis es una cosa que no se puede creer. Cada lugar tiene algo lindo, cada rincón tiene historia y algo que decir. La belleza de esta ciudad cosmopolita te abruma en cada esquina, en cada vuelta de calle, pero sobre todo en los boliches. No saben las nenas que hay acá. Una más linda que la otra, parecen hechas con photoshop las hijas de puta. Unas rubias impresionantes, morochas con ojos de colores que ni sabías que existían. Realmente es una cosa de locos.

Desde que llegué a Barcelona, no paré de coger. Anoche me cogí el metro, el bus, las llaves al salir de casa y con un amigo hasta nos cogimos un colchón que encontramos en la basura porque estaba re bueno y el de su cama apesta. Desgraciadamente no nos dejaron entrar a bailar con el somier así que lo tuvimos que descartar.

Entrega.

No, en serio, las nenas están bien buenas pero no me dan ni la hora. Al menos no donde fuimos anoche, un bar super cheto pero entramos gratis y nos colamos en la entrada, no podía ser de otra forma. Pasa que resulta que hay una página que se llama “Barcelonaparties” y tiene una especie de calendario donde te dice a qué fiestas podés entrar gratis (anotándote en una lista) CADA DÍA DE LA SEMANA. O sea, a ver si me explico: todos los días de la semana, TODOS, tenés por lo menos un boliche donde entrás gratis. Cómo carajo quieren que estudie? Esto parece una joda.. es más probable que se la ponga a alguna de estas naves espaciales photoshopeadas de los boliches saturneanos que que yo meta una materia. Y les juro que son inalcanzables. En mi esfuerzo sobrehumano por relacionarme con alguna de estas mujeres de genes claramente superiores me di cuenta de que realmente soy muy bueno hablando en inglés, sobre todo borracho.

No entrega.

Pero de nada sirve hablar si no tenés pinta, al menos no en ese boliche careta del orto al que fuimos anoche. Llevé un contador para anotar la cantidad de veces que me decían que no, pero los numeritos dieron toda la vuelta y ahora marca solamente 50. Inevitablemente llegó el momento en el que me hinché las pelotas y me fui a la megamierda. Está bien, tuve que caminar algunas cuadras para llegar a casa pero, eso sí, en el camino me cogí dos bondis.

viernes, 13 de noviembre de 2009

En el fin del mundo no hay dragones.

Hola a todos. Me encuentro reportando desde algún lugar remoto en pleno microcentro, todavía no se bien donde, es que el tsunami de recién me dejó un toque desorientado. Hay gente con pañuelos en la cabeza y rifles dando vueltas por todos lados y...un perro? que hace un perro acá!?Que cómo llegué? Cuando te pasan muchas cosas malas muy seguido y muy rápido, uno termina en lugares como éste.

Todo comenzó cuando salí del laburo, muy tranqui la cosa. Hoy había sido un día agitado así que me dije a mi mismo "mmm, me parece que me voy a castigar con un Cuarto de Libra", y así me dirijí al Mc Donalds que está cerca del laburo, total con la tarjeta tenía descuento de un 20% - no recuerdo cuándo fue que me convertí en parte de lo que odio-. Llego, pago, me atienden rápido, todo tranqui, el único problema es que era viernes y los viernes parece que lo del descuento no corre. Pero soy un tipo optimista, y necesito por lo menos tres no-descuentos para cambiar mi humor. Tranca del coco, me atoré la hamburguesa de gusanos (muy ricos gusanos) y me tomé el 95 hacia el gimnasio. Pero con una hamburguesa a medio digerir dando vueltas por la zapán, no iba a poder correr mucho que digamos, así que decidí bajarme una parada antes, donde queda la Biblioteca Nacional, para ponerme a estudiar un poco de historia Maya. Estaba por entrar pero vi un par de baldosas por ahí en el piso que me llamaron la atención así que me tiré a dormir una siestita. A veces me pinta la indigencia y me tiro a dormir en cualquier lado, no se que onda. Si tiene que salir siesta, tiene que salir siesta. La cultura puede esperar. No importa donde ni como -bueno, como sí, o sea, durmiendo-. Me acurruqué como un canguro bebé se acurrucaría en ese hueco sucio que usan las canguros mamás para guardar las cosas cuando vuelven del super, y puse la alarma "siesta", que siempre está seteada entre las 16 y las 18 para situaciones como esta. Me pregunto si los canguros papás también tienen esa bolsa...anyway, palmé a los dos minutos y soñé con qué cosas tengo que hacer antes del 2012 (cómo que no sabés qué pasa? eso te pasa por no ver Crónica) como comprarme pistachos, ganar el cubo mágico, y tirarme de bomba en un cubo de gelatina -no sé dónde voy a conseguir los pistachos-.

Malla es la que debería haber traído, porque al toque se largó un tsunami que casi vuela todo a la mierda. Vientos de más de mil millones -de millones- de kilómetros por hora azotaban la estructura con violencia, mientras el agua caía a baldazos de arriba hacia abajo, y de derecha a izquierda. En realidad fue más bien como un huracán, pero me gusta más la palabra tsunami, y como yo soy quien está contando la historia, me agarró un tsunami mientras me besaba con la Ritó -esa es otra parte de la historia que no voy a contar hoy-.

Fin del mundo. No, no hay dragones.


Pero bueno, milagrosamente el agua inundó (esta vez lo escribí bien) todas las baldosas menos la mía, debe ser que el meo de gato no es miscible con el agua. Mientras me convencía cada vez más de que los Mayas la habían pifiado por tres años y el fin del mundo estaba frente a mis ojos, ahí estaba yo, tirado en el piso asumiendo posición fetal con la toalla a modo de sábana tratando de pegar un ojo cuando debería estar buscando una mina para aunque sea tocarle una teta con el codo. No me vengas con que soy un depravado, cuando se trata del fin del mundo sólo hay dos situaciones en las que se puede encontrar a un hombre: tocando una teta o viendo la tele, y con lluvia el cable no me agarra.

Tan pronto como terminó de caerse el último pedazo de cielo, y los dragones del apocalipsis dejaron de escupir fuego, aproveché y enfilé para el gimnasio. Venía "Pimba, pimba, weepa iisa" esquivando los charquitos con los mocasines mientras pensaba "eeesa, todavía soy joven!" cuando de pronto ocurrió el horror. Qué querés que haga? Ya estaba en el aire man. De pronto "plímba", con las dos patas de lleno en el Ganjes y me mojé hasta lo que no tengo. Es decir, para que se den una idea, los pies quedaron treinta centímetros sumergidos. Treinta, flaco, es un montón treinta centímetros. Iban dos, pero mi humor es más fuerte. Así que seguí tranqui caminando para el gimnasio, total nada podía salir peor. Salvo que se te rompa el bolso y se te caiga en un tereso. Bueno, por suerte no había tereso, pero se me rompió el bolso, un garrón. Encima llegué al gimnasio y se había cortado la luz. Miré para arriba y grité con los brazos abiertos "por qué a miiiiii (iiii iiiii)" hasta que vi que todos me miraban, entonces me hice el boludo y miré el reloj, faltaban todavía como dos horas para entrar a cursar, al final mucho vientito, mucha agüita, los dragones mucha pinta pero yo tengo clases igual. Qué clase de fin del mundo es este? El fin del mundo apesta.

jueves, 5 de noviembre de 2009

¿Y qué si ya no podemos detenerlo?

Anima Triple

Con esa consigna volvía anoche de lo de Manteca, gran amigo mio y de la noche, a eso de las siete de la tarde. Me había juntado a estudiar para el parcial de Operativa, el cuál rindo mañana y todavía estoy en pelotas, pero tuve que dejar el estudio por la mitad, pasa que le había prometido a Marian que iba a ir a verlo tocar ese mismo día. Es más, el día anterior se había tomado la molestia de pasar por casa a dejarme la entrada y todo. No podía fallarle y tampoco quería pero, a decir verdad, estaba hasta las manijas con el exámen de mañana -todavía lo estoy- y no estaba con demasiadas pilas.
De todas formas, cuando sea grande no me voy a acordar del parcial de esa materia de mierda, me voy a acordar de cuando fui a ver despegar a Anima Triple, antes de que sean millonarios e inaccesibles. Me tomé el tren hasta Retiro, de ahí el 130 hasta un bar de la zona donde con unos amigos tomamos unas birras y miramos el primer tiempo de lo que más tarde sería el partido que consagraría a Hindú como tetra campeón del torneo de la URBA. La segunda parte la dejamos de garpe y caminamos un par de cuadras hasta Balcarce al 400. Pensar que ahí tocaron grandes como Charly y el Flaco, y ayer tocaban en ese mismo escenario dos amigos que conozco desde la secundaria: "Loncha" y "El Bala" para mí, Marian y Kano para las groupies.
Más de 250 personas coparon La Trastienda anoche, todos expectativos de lo que sería la presentación del nuevo disco de A3, que le da el nombre a este post. Hablando con Marian antes del recital, me contó que estaban todos muy nerviosos por ser ese un momento visagra en la carrera de la banda -es que uno no toca todos los días ahí, era para estar cagado hasta las patas-. Esta vez el show era de ellos, no eran teloneros de nadie, y bien merecido lo tienen, después de cuánto? Seis años tocando? Apenas puse un pié adentro, la tremenda voz de Juan Huertas -carismático cantante y guitarrista de la banda- hinundó el lugar. "Un día todo falló" vibraban sus cuerdas vocales con 21/09, tema con el que abrieron una noche difícil de olvidar. Ese día no fue ayer, Juan. Salvo un par de acoples entre temas, nada que no le pase a cualquiera, el sonido fue increible. Tocaron un par de temas acústicos, y también temas de su primer disco "Caminos Invisibles", ese que los amigos nos sabemos de memoria. Incluso subió Terry Languer, guitarrista de Carajo y amigo de la banda, a tocar con ellos.
Mientras estaba ahí, viéndolos arriba del escenario, me di el lujo de hacer un poco de pogo con los más jóvenes, yo estoy medio viejo para esas cosas...(o tal vez no). Atajé un palo de la bata y me aseguré mi jubilación; cuando sean más grandes -siempre se puede ir más arriba, y estoy seguro de que ellos van a llegar- ese palito va a valer sus mangos en e-bay. Sinceramente, fuí para hacerles el aguante, y me volví con ganas de más. Todo merito de ustedes, chicos.
Cuando por fin me pude despegar un poco de la distorsión y los sublimes golpes que Kano le propinaba a la bata (gran batero si los hay), no pude evitar pensar qué estarían pensando ellos en ese momento. Estar ahí arriba, haciendo lo que más te gusta, mirar para abajo y ver un montón de gente, algunos conocidos y muchos otros que nunca antes viste -pero ellos sí a vos- moviéndose al ritmo de tus temas, cantando tus canciones, debe ser una sensación inigualable. Pibes que después del recital se van a su casa y un día cualquiera ponen tu disco al palo y se revientan los tímpanos sintiéndo eso que creaste. Es algo difícil de entender, casi místico. Debe ser lo más parecido a la omnipresencia e inmortalidad que se puede llegar. Pensar en esto me produjo una inevitable sensación de felicidad, por ellos, que tanto la remaron y finalmente ahí estaban, en La Trastienda, tocando donde tocan los grandes, donde se merecen estar.

Tyler.

Link: Anima Triple

miércoles, 21 de octubre de 2009

Mhm...the pancita problem...creo que 5.000 abdominales es justo lo que necesitas. Un toque.

Ayer empece el gimnasio.
Hoy me duele todo.
Ahora me estoy bajoneando un frasco entero de mermelada de frutilla.

Cuando llegué dije wote fok man, pensé que me había pisado un bondi y me había ido al cielo. No saben la de minas que había ahí adentro. Del 100%, 90% eran minas, y de ese 90%, el 90% estaban a punto de estallar. Encima las paredes estaban empapeladas de espejos. Increible. No solo elevaba el numero de mujeres a infinito sino que además tenía una visión 360º de cada una, mejor que una renderización 3D al estilo Pixar.
Hacerse socio de un gimnasio no es nada fácil. Casi que tuve que gritarle a la recepcionista "ME QUIERO HACER SOCIO, QUÉ CARAJO TENGO QUE HACER PARA HACERME SOCIO?" con los pantalones bajos y los calzones al aire. Justo para vos si te gustan los desafíos, yo en cambio prefiero que cuando hablo con alguien, esta persona me entienda. Lograr que la troglodita de la recepcionista entendiera que quería pagar por correr como un boludo en una cinta,frente a un espejo, fue una tarea comparable con resolver el sudoku del telefonito en hard,en una sola ida al baño. Desde cuándo estar buenas les da licencia para ser tan idiotas?
Pero lo más gracioso fue cuando apareció el entrenador. Era Craig man, el de Una Noche en el Roxbury.

Barra energética. Lo que estabas buscando para adelgazar el bolsillo.

As goma as it gets. Muy proactivo -whatever that means-, y "siempre a full". Le faltaba el chicle en la boca para masticar dos veces entre cada frase y sonreir un poquitito después. Me indicó cómo hacer la rutina así que me tuve que comer sus comentarios "barra energética de cereales" todo el día. Mientras yo sufria levantando dos míseras pesitas, tenía que escuchar cosas como "eehh dale los coditos para adentro, no te me hagas el inflado acá eh je je" y yo "pero flaco no ves que estoy muriendo? hellooooo need some help here!"
Anyway, a mover un poco el tuje que esto de laburar y estudiar me está arruinando. Todo bien con el estudio, pero a veces el marketing es necesario.

jueves, 1 de octubre de 2009

Chapa y pintura.

Choque con el auto. Venia así andando lo más pancho y de pronto pumba, el amigo de Simba apareció así de golpe y me la dio de lleno un Gol, justo en la puerta del conductor, o sea papá. En la pera. El tipo venía así "re Schumacher", 60 mínimo, por calles "de adentro". Antes tenía derecho de paso, ahora sólo tengo un dolor de cuello que me va a atormentar todo el día. Y no, no me pasó toda mi vida por delante. That’s bullshit, dude. Lo que sí me pasó fue pensar “hace dos segundos estaba todo biennnn”, es increíble lo inestable que es el bienestar. Cuando anda todo sobre ruedas, siempre llega algún problema desde saturno para complicarnos la vida -o hacerla más entretenida, depende del nivel de optimismo que manejes-.

Optimus Prime. Andá a pedirle los papeles a este.

Me bajé ya resignado y, lejos de putearme con el tipo, hasta le tiré un par de chistes. Nos pasamos los datos, y tetasa tetasa. De todas formas, no es la primera vez que choco, con esta ya van dos. La anterior fue bastante más mmm…como decirlo…bastante más pelotuda, a decir verdad.


Esta bien esta bien, ahora les cuento para que vean qué tan boluda puede llegar a ser una persona. Choqué de reversa, mami, contra otro auto que también venía de reversa. Es que estábamos en una rotonda y no había nadie…bueno, casi. Estaba estacionado en forma radial a la rotonda, así que salí de reversa, girando hacia la izquierda, miré para atrás y no ví a nadie, lo mismo le pasó a él, salió de reversa girando hacia la derecha, con la diferencia de que en lugar de un Megane, manejaba una Toyota Hilux blindada con vidrios polarizados, pinches en las ruedas y mucha merca dentro de los tapizados de los asientos, así que me la dio con el paragolpes de no se, TITANIO, en el medio del baúl.
-Jaaaaaaaaaa
-Pará, pará que todavía falta lo peor.
En ese entonces pensaba que la gente era toda buena, así que le pedí el teléfono nomás. El tipo me lo dio sin ofrecer resistencia -por las dudas tenía la picana eléctrica y los dardos paralizantes listos- y yo me fui a mi casa contento.
-Sos un boludo!!!
-Si, ya se, ni me lo digas.
Obvio que llamé al día siguiente y me atendió la minita que vive en el teléfono -quién ya considero mi amiga- y tiene una voz demasiado linda para dar noticias tan malas como la de ese día: “el número solicitado no corresponde a un abonado en servicio, por favor consulte llamando al ciento diez”. En las

Pelotas, patada en las.

Mi viejo me miró con cara de “ah listo sos un boludo” y yo me miré al espejo y para mi sorpresa, tenía la misma cara que estaba poniendo mi viejo. Pero bueno, cosas que pasan Lo bueno de chocar es que te da un tema para escribir, además tal vez tenés suerte y te llevás puesto un bomboncito, es una buena forma de sacarle el teléfono. Pero eso sí, por más buena que esté, por las dudas anotá la patente.

lunes, 17 de agosto de 2009

"En contra de las apariencias, y a favor del corazón"

Fin de semana largo para todos! Menos para mi que laburé el sábado. No saben lo que fue, le prendí fuego el boliche. Llevo menos de un mes ahí y ya mandé fruta. Básicamente mi tarea consiste en cargar pedidos de compra por teléfono, por Internet, procesarlas (whatever that means) y atender reclamos de los muchachos de transporte porque no les quieren recibir los camiones a tiempo, y ellos al medio día se quieren tomar el palo porque laburan hasta la una, cortesía del señor Moyano, y te liman las pelotas por la radio cada 5 minutos para que les soluciones el problema, entonces tenés que ponerte a ubicar al muchacho de comercial para que destrabe el asunto, el tema es que muchas veces está durmiendo porque es sábado a las nueve de la mañana y, como cualquier persona normal, a esa hora duerme, entonces tengo que llamar al repositor de la sucursal para que me de una mano para solucionar el problema para luego asentar todo esto en el registro y así quede documentado el reclamo; finalmente notificar a los responsables de lo acontecido, esperar respuesta, confirmar, y todo esto con ochenta telefonitos que suenan por todos lados.

El sábado reía. Reía porque era físicamente imposible hacer todo eso a la vez. Era una de esas risas nerviositas que no podés controlar, la gente al otro lado del teléfono se preguntaba si me reía de ellos, más de una vez tuve que aclarar algo como “disculpame, viejo, pero me río porque acá están sonando todos los telefonitos a la vez y me estoy volviendo loco…en cualquier momento mando todo a la mierda, me decías…?”. Por un momento casi colapso ante el constante ruidito de los teléfonos, pero de pronto tuve una iluminación. Mi imagen se presento delante mío y me dijo “hijo mío, si te vas a poner crazy por cada goma que te llama mientras vos estás ocupado atendiendo otra cosa, vas a romper todo a patadas en cinco días. Te aconsejo el ‘curtite mode’, vos dedicate a lo que sea que estés haciendo, y el que te llama se curta, que vuelva a llamar, vos ponele pilas a lo que sea que estés haciendo en ese momento porque si lo haces mal te cagan a pedos y no hay chocotorta a fin de mes”. No se imaginan lo bien que funcionó. Es un laburo mental, pero es un buen ejercicio para lograr alcanzar el nirvana.

Como no podía ser de otra manera, ya me mandé la primera cagada. No se bien que carajo pasó, pero aparentemente las órdenes de compra que mandé, no cruzaban con lo que debería haber mandado. Repito: no se por qué, pero le voy a echar la culpa al sistema. Lo bueno es que hoy es feriado y no fui, el miércoles no voy, mañana tampoco. Recién caigo el viernes. Tal vez tengo suerte y para ese entonces ya se le pasó la ira a mi jefa.

Me terminé yendo a las 3 de la tarde porque me quedé viendo qué carajo hice mal para aunque sea poder defenderme cuando venga la doña con la bota gigante a patearme el trasero.


Camino a casa tuve la brillante idea de comprarme unos auriculares porque los que tenía los había roto hace un par de días. Resulta que tengo un problema con los auriculares, por algún motivo que desconozco (aunque sospecho fuertemente de mi estupidez) no me duran más de dos meses. Tengo un manejo tan inútil de mis extremidades en lo que a estos aparatitos respecta que en los últimos doce meses rompí, ponele, 6 pares de auriculares. No sé qué carajo hago, pero evidentemente hay algo que se están olvidando de poner en el paquetito con las indicaciones de que cosas no hay que hacer, porque no los sometí a ningún campo magnético, ni los planché, ni los lavé con agua caliente.

Me bajé una parada antes en el subte. Debería haber seguido hasta Congreso de Tucumán, pero había olvidado por completo lo lindo que estaba el sábado para salir a comprar PELOTUDECES por Cabildo y Juramento. Una multitud sedienta de consumismo pululaba las húmedas calles de aquél centro comercial de Belgrano, compartiendo varios centímetros cúbicos de sudor unos con otros. Y yo abrigado hasta las pelotas porque jamás hubiera imaginado semejante cambio climático al salir de mi casa siete y media de la mañana. Una experiencia inolvidable, casi traumática. Mientras recorría las calles en busca de un maldito par de auriculares, fui a parar a un local de electrónica en una de esas galerías para gente joven (los años no vienen solos), seducido por una ingeniosa cajita de cincuenta CDs vírgenes que reposaba en la pequeña vidriera atiborrada de cajas de video juegos mal apiladas. Porque uno cuando va a comprar algo, termina llevándose cualquier otra cosa. Tuve que esperar fuera del local de dos por dos mientras el vendedor charlaba con una pareja de veintipico, dos jóvenes que parecían haberse mudado juntos hace poco a un departamento de dos ambientes, alquilado a un precio usurariamente alto y que gastaban los pocos ahorros que les quedaban a fin de mes en pelotudeces, como si les dijera, una Wii.

La pareja estaba de pié frente al mostrador. Del otro lado estaba el vendedor, tan gordo como lo permitía el pequeño espacio que tenía para atender, sentado en una silla de oficinista, reclinado contra una pared y con los pies extendidos y apoyados sobre una caja, mirando de costado a la pareja que le consultaba entusiasmadísima.


Chico de la pareja:[…]pasa que nosotros nos compramos una Wii, viste esa que te vas moviendo y el tipito hace lo que vos haces, como si-

Vendedor: [sonriendo cancheramente] Si, claro, yo tengo una.

Chico de la pareja: Aahh si, viste? Esta buenísima, jeje, y bueno, viste el control que es medio cuadrado, no? O sea, digo, viene con una batería rara, no? Que hay que comprarle una batería rara…

Vendedor: Como una batería nada?

Chico de la pareja: Claro, porque ponele yo me compre la Wii, viste? Y, bueno, o sea el control no tiene cables ni nada, y tengo que cargarle la batería y no veo donde enchufarlo, viste?

Vendedor: Ah, no, claro, es que mirá, yo la verdad la use dos días nada más, pasa que juego a la play tres yo.

Es una sensación un tanto rara la que uno siente cuando ve que le están vendiendo un buzón a alguien justo en frente de sus narices. El tipo supuestamente tenía una Wii pero la había usado tan poco que no había llegado a preguntarse siquiera una vez como es que se carga el control? Ah, claro, es porque tiene una Play 3. Turbio como agua del Riachuelo

Chico de la pareja: Ahh…claro, sí, jeje, bueno, que buena que esta la Play 3, yo estaba pensando, viste, los gráficos son una cosa que….


Hasta ahí llegó mi paciencia. No pensaba quedarme esperando tres horas ahí parado para comprarle 50 fucking CDs a ese gordo mentiroso. Fui a otro local, esta vez mucho más cool, iluminado con luz negra y algunos tubos de neón dando vueltas por distintos recovecos, ambientado con música electrónica. MUY manija. Atendían dos flacos con los pirinchos parados y piercings por todos lados, claramente una movida marketinera para atrapar a todo ese público joven de hoy en día que creen pertenecer a algún lugar entre lo flogger, lo alternativo y lo dark, pero en realidad no son nada más que niños buscando pertenecer. Suelen escuchar bandas como si les dijera los Jonas Brothers, y usan el pelo teñido, un piercing argolla en el labio o más arriba tipo lunar, y usan ropa escocesa roja o cuadriculada blanca y negra, con algún accesorio con tachas dando vueltas por ahí. Las mujeres incluso alguna vincha rosa o alguna pelotudez del estilo. No los culpo, de puber era punkeque y estaba buenísimo. Ahora estoy viejo, envidioso y lleno de responsabilidades, lo que me hace pensar que en algún momento de mi vida tomé una muy mala decisión.


Me acerqué a uno de los vendedores y la situación fue la siguiente (el vendedor tenia una voz muy de pito)

-Hola, sí, que tal? Estaba buscando unos auriculares…

-Si, pero que tipo?

-Ehm…cualquiera, vincha o individuales, mostrame los que tengas

-Si, pero que tipo?

-M? comó "qué tipo"?
-Dos punto siete o tres punto dos?

-Que?

-Dos punto siete o tres punto dos?

-No se, unos auriculares, como para un mp3

-Claro, bueno por eso te digo

-No te entiendo…unos auriculares, para un mp3, con el plug común

-Es que no hay uno común

-Cómo que no hay uno común? El típico que tienen todos los Walkmans.

-Es que depende

-Mmm creo que no me estás entendiendo…agarrá cualquier Walkman, Discman, Mp3, Mp4 que se te cruce por la cabeza, giralo y fijate que pitutito tiene. Bueno, ese mismo quiero.

-Es que es relativo… (recuerden, todo con la voz muy…muy de nerd)

-[ya medio sacado] A ver…escuchame un segundito [busco el celular en el bolsillo y lo saco]. Ves esto? O sea este agujerito? Bueno, este NO. El común, el grandote.

-El tres punto cinco punto dos punto siete

-Sí, qué se yo, el común!

El tipo va y saca un auricular genérico, de esos que te vienen con los mp3 chinos, que el cable mide veinte centímetros y se escucha para el orto. “Tanto tiempo para esta poronga?”, pensé

-Para un minuto, ese que marca es, genérico?

-Sí…

-Es el único que tenés?

-Sí…


Pero metete el punto nosecuanto en el bolsillo… la concha tuya! mil vueltas para que me muestres esta poronga? Hubieras empezado por ahí! Que quieren que haga, no entiendo a estos vendedores modernos, debo tener atrofiada la parte del cerebro que maneja la tolerancia por las cosas cool. A mi dame una remera lisa, un par de alpargatas y unos auriculares con el pitutito común. Así soy feliz, no necesito ningún estampado raro con una frase sin sentido ni un cinturón con tachas, mucho menos un pituto tres punto cinco punto dos punto siete

Al fin de cuentas terminé en Garbarino. Chusmeando entre auriculares que no bajaban de los 45 mangos (salvo los Coby pendorchos) y me negaba a comprar (otra vez). Por suerte encontré un error en la matrix y terminé comprándome unos auriculares Phillips al módico precio de $17,90. Les digo que son los mejores auriculares que probé en mi vida, y eso que he llegado a gastarme 80 pesos en unos auriculares “in-ear” que se me caían de la oreja y no sonaban ni la mitad de lo que suenan estos. Si de auriculares se trata, soy un entendido.

Eso fue de mi tarde. Llegó la noche y no les puedo explicar las ganas que tenía de salir. Terminamos todos en lo de un amigo, viendo videos de Cupido en youtube hasta las cuatro de la mañana. Completamente ebrios. Todos. Menos mal que a veces tengo días atípicos...que masa.


viernes, 14 de agosto de 2009

Chea la cabeza!



-Chea la cabeza?
-Preguntame como me fue en Orga
-como te fue en Orga?
-ME SAQUÉ UN SEIS LA CONCHA TUYA!!! No sabés lo bien que se siente.
-Me imagino...
-No, no te imaginas. Un seis man.
-Si, bueno, uno más que 5
-Callate las bolas


Chea la cabeza! Y hoy para festejar, me tocó esta hermosa noche de verano que es una cosa de locos. Un calorcito primaveral que dice "birra" por todos lados. Es más, estoy seguro que salgo a la calle y veo mujeres con strapless. Dios oiga mis plegarias...que lindo es el strapless. Hay pocas cosas más lindas que una mujer con los hombros al aire. Que frescura, que belleza, que noche tete. Y yo? Yo me tengo que quedar en casa porque mañana laburo. PERO LA PUTA MADRE!! Solo yo soy tan pelotudo! Y saben qué, no? Saben que quiere decir este calorcito? Que mañana, si, mañana cuando pueda salir a festejar y despejarme de una ardua semana, va a venir un tsunami y nos va a llevar a todos a la mierda. Porque siempre pasa así, después de este calorcito pinta el tsunami. Ideal para cucharear, pero jusssto da la casualidad de que estoy más solo que San Martín en la Guerra de las Galaxias.
-Que la fuerza esté contigo...
-Gracias, viejo.

Encima hoy después del laburo me fui a la facu a pelear la nota de Máquinas Térmicas (que todavía no me dieron pero sé que voy a tener que pelear), así que con las cosas de máquinas para repasar, la campera, el sweater, la armadura de gladiador y la espada de he-man,tenía la mochila re pesada. Me fui hasta Paseo Colón al 800, subsuelo, Aula 16, a buscar al señor este que dice ser profesor. Fui a las 4. Se hicieron las 5 y el tipo no aparecía. Fuimos al departamento a llamarlo, a recordarle que para dictar clases tiene que estar presente, y saben que dijo el muy hijo de puta? QUE VENÍA A LAS 7!!!! PERO HIJO DE PUTA!!!! HACETE COGER POR UN BURRO NEGRO!! QUE SE SUPONE QUE TENÍAMOS QUE HACER NOSOTROS HASTA QUE LLEGUES??!?! Pero sos un hijo de puta, cara dura! Encima venía pero porque tenía que tomar oral de otra materia... DE OTRA MATERIA. Yo me lo cruzo por la calle y le pego una patada en la nuca que no se levanta nunca más en su vida.
Obviamente se hicieron las 5 y me fui a la re garcha, le dejé dicho a los que se quedaban que le digan que le dejé un mensaje en la puerta de su casa.



Che, San Martín, en serio Cabral dijo "muero contento, hemos vencido al enemigo" antes de morir?
-Na, dijo algo como "la concha de mi vieja!! arde boludo!!!ayudame!! no te quedes ahí mirando pelotudo! dame una mano hijo de putaaarrggddd", pero si poníamos eso no quedaba muy lindo.
-Mmm es verdad, no quedaba muy lindo...vamos por una birra?
-Chea!


Me fui con Tincho tomar una birra, chas.

jueves, 16 de julio de 2009

La bruja de Once

Un domingo, 12 de la madrugada, me encontraba en casa preguntándome qué había de entretenido para hacer. Ya llevaba más de una hora hablando con mis amigos, y era evidente que no iba a salir nada, por lo que decidí buscar una alternativa. Resulta que ese mismo día, me llegó un mail a mi casilla de una tal... llamemosla señorita "K", para preservar su identidad, la cual había conocido más o menos 3 años antes de aquél domingo a través de una página de esas en las que se exhiben fotos de personas como si fueran mercadería. Disculpen, no recuerdo que página era, ni tampoco si toda esta información es cierta. Es lo que me dijo en el mail, así que creer o reventar.

Al ver el mail pensé que tenía que ser una joda de alguno de mis amigos, pero era arriesgarse o quedarse en casa como un gil. En el mismo se detallaban entre otras cosas, sus números de teléfono. El de su casa, y el del celular. Decidí mandarle un mensaje que decía "¿querés hacer algo?" A lo que contesto "¡sí, claro! tengo muchas ganas de salir". Así de fácil? Mmm acá hay gato encerrado...si se pudieran transmitir olores a través del teléfono, estoy seguro que esta mujer hubiese olido a desesperación.

Pero estaba decidido a no quedarme sin nada que hacer, entonces la llamé. De haber sabido que iba a hablar tan rápido y con semejante voz de pito no hubiese siquiera pensado en salir con esa mujer, pero lo hecho, hecho está.
- Hola si, emm...-'cagué, no me acuerdo el nombre', pensé-...¿cómo estás?- Agregué dando por hecho que era ella quien estaba atendiendo el teléfono.
- ¡Bien! blablalbalbalblablablalblabla nosequecosa!
- No recuerdo si fue exactamente eso lo que dijo, pero creo eso se asemeja bastante.
- Disculpá que te llame a tu casa a esta hora, podría haber levantado a cualquiera...
- No, no te preocupes, vivo sola...
- "Hoy se arma", pensé.

Resulta que la chica vivía en Once, y yo tenia una paja increíble. Pero ella vivía sola, y yo tenía auto, así que quedamos en que pasaba a buscarla e íbamos a tomar algo.

Entonces zarpé cual colonizador del viejo mundo rumbo a lo desconocido. Llegué, y lo primero que me llamo la atención fue un grupo de digamos, 6 flacos fumando paco justo en la puerta del departamento. 'Lo único que falta, que salga de la casa, le quieran chorear, yo tenga que saltar a defender a una mina que no conozco para que después me roben a mi, se la den a ella, y encima me dejen a pata'. Parecía una escena sacada de "Thriller". Entonces fréné, puse el freno de mano, apague las luces, y clave las balizas. Luego de avisarle a la susodicha que ya estaba en la puerta, me recosté sobre el respaldo del asiento a esperar pacientemente, cuando de pronto veo que alguien se asoma por la ventana y me mira con un gesto de "me sacas la trabita?". - PERO QUE? Salí de acá vos, travita!- pensé. Era un trava que se me había acercado pensando que yo precisaba de sus servicios; claramente no le abrí la puerta (si lo hubiera hecho, tampoco lo escribiría acá, pero tienen que creerme...TIENEN QUE CREERME!), en cambio le contesté con un amable gesto de negación con la cabeza que reafirmaba mi preferencia heterosexual.

Fue entonces cuando apareció K. Tenía un vestido de flores, que tranquilamente se lo podría haber choreado a su abuela, y un peinado que me hizo pensar que tal vez no era ella quien salía sino, justamente, su abuela. O una amiga de su abuela. O su abuelo, no se. Era morocha, de ojos claros, pero créanme nada más lejos de un minón. No se si ese disfraz que llevaba era porque le gustaba o para que los drogones de la puerta la confundan con un zombie retro.

La bruja de Once, máscara mediante
(en Proyecto FIUBA nos preocupa la privacidad)

Llegamos al bar, y oh sorpresa estaban todas las mesas ocupadas, menos una.
- Si, ehh...¿qué tal, una mesa?
- Mirá, estas están todas reservadas, pero nos queda la de allá.
(Una mesa pedorra en el fondo del fondo, al lado de algo que parecía un placard)
- Ah bueno esta bien, bueno gracias.

Eran la 1:30 de la madrugada y estaba clarísimo que la cerveza era una excusa, así que nos sentamos. Debo decirles que la charla fue un tanto más bizarra de lo que pensaba.

Arranco con un "no, yo no tomo"; por lo que mi plan de tener sexo iba a tener que sufrir unas modificaciones radicales si quería tener éxito. Pasados los primeros 20', el tema que surgió (o impuse, no recuerdo) fue sexo. Recuerdo como me brillaron los ojitos cuando dijo "yo antes llamaba a algún flaco, íbamos directamente al telo, y después tasa tasa". Si, en parte era genial, lo que no era tan genial era estar sentado tomando una cerveza con una depredadora sexual come hombres. Ahí creo que se me frunció un poquito. Pero aún así, el balance fue positivo. La muchacha tenía un amigo gay, y toda la manzana de su casa rodeada de trabas. '¡Como para que no le gusten las minas!' pensé, y ahí nomás le largue la pregunta. "Che yyy...contame, ¿estarías con alguna mina?" - Si, obvio. (Gracias Dios por ese momento).

A ese punto de la charla yo ya estaba medio engomado (no puedo creer que haya escrito eso) y me paso a importar 3 carajos si se parecía o no a una abuela de 31 años. Pero de pronto la charla se torno un tanto "por favor llevenme a casa". Me contó que era anarquista, y que de chica le cabía el metal (y la pija, puedo apostar); hasta ahí me estiraba, pero eso no era todo. Resulta que la mina estaba saliendo con un pibe que era brujo (whatever that means) y su suegro parece que practicaba magia negra (whatever that means). A todo esto, la mina había llamado a una bruja a que exorcice su casa. Y te juro toda la calentura que tenia se me fue al carajo. "Ni en pedo me meto en esa casa llena de bichos, muebles viejos, fantasmas y sahumerios". Eso fue más que una acotación, una afirmación: No había chances de que me meta ahí dentro...que quieren que les diga, sí, me cagué en las patas! Estoy seguro de que si pasaba la noche ahí, al día siguiente me levantaba en una pileta llena de hielo y sin un riñon...o sin un huevo. Además, mirá si después caía el novio y me metía tres poltergist en mi casa...todo por ponérsela a esa mina que promediaba el cuatro... ¡ni en pedo! (igual ojo con el cuatro que es un gran numero...nota respetable si las hay!)
Pero esto no termina ahí, resulta que le gustaba el cine; y me comentó que Tesis era una de sus favoritas - película de terror española (¿qué otro género podía ser?), que tiene un personaje realmente muy extraño del cual, según me dijo, estaba "muy enamorada de él".

"Listo. Corré. Corré tan rápido como puedas antes de que te convierta en sapo o te de un beso y después te convierta en sapo". No fui yo quien dijo eso...miré para abajo, lo miré, me miró, y con una mirada nos dijimos todo: rajemos. Debo confesar que nunca tuve una charla tan extraña con una persona. Luego de cuatro horas de esoterismo, mística, magia negra, fantasmas y películas de terror, decidí que era suficiente. La dejé en la casa, y me las tomé después de verificar nuevamente que ambos riñones se encontraban en su lugar y, por supollo, que los paquitos no la acosen en el camino. Por suerte no lo hicieron, y viví para contarlo...probablemente porque eran buena gente, o tal vez porque temían por sus vidas, como yo.





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